Avances y retrocesos en la construcción de la inclusión

Por: Susana Gabriela Díaz García Fuente: Prensa CUCSH
Foto: Prensa CUCSH

Luego de la Cumbre Iberoamericana realizada en Guadalajara hace 25 años, en la que se propuso una agenda cultural común, en las principales ciudades de los países de la región, persiste el fenómeno de la exclusión que privilegia a las clases dominantes.

Tal afirmó Luis Miguel Usuga, encargado del área de cultura de la ciudad de Medellín, Colombia, durante el Foro Iberoamericano de Ciudades Inclusivas y Cultura, que patrocina el Programa Académico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), en el marco de FIL 2016.

Para Usaga, el reto del presente en materia de inclusión, consiste en transformar la compleja problemática que se vive al interior de las ciudades de América Latina, en espacios de oportunidad que favorezcan la participación de lo diverso, advirtiendo que en este esfuerzo, debe establecerse una alianza con visión holística entre las organizaciones sociales, las empresas y los gobiernos municipales.

Eduardo Vázquez, secretario de Cultura de la Ciudad de México en su turno, parafraseando al poeta y activista social salvadoreño, Roque Dalton, quien dijera que el comunismo era una aspirina para los males del mundo, señaló que si bien la cultura puede no ser la aspirina que resuelva los conflictos sociales, sí es indispensable para alcanzar una mejor convivencia.

Destacó que en su opinión “la cultura es creadora de identidades colectivas, es un elemento del desarrollo social y hasta económico, a través de las empresas culturales, y que además fomenta la inclusión al reconocer lo diverso, al otro, lo que a su vez la transforma en un elemento importante de la gobernanza”.

“¿Qué está pasando que se están perdiendo puestos y espacios para la inclusión y lo diverso?”, fue la interrogante con la abrió su intervención Antonio Zurita Contreras, director general de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI).

La UCCI, fundada en 1982, “es una organización internacional, no gubernamental, de carácter municipal, sin ánimo de lucro, cuyo fin primordial es lograr la definición de un ámbito moral que constituya un modelo de convivencia pacífica y de desarrollo solidario, así como la consolidación de una conciencia que permita el mejor entendimiento y la cooperación entre los pueblos del ámbito iberoamericano”.

Mediante la exposición de cifras, Zurita Contreras dio cuenta de lo que son las ciudades en el mundo de hoy. Por principio estableció que los seis mil 300 millones de personas que al momento habitan el planeta, en 2050 se transformarán en nueve mil millones y que la tendencia es a que vivan en los espacios urbanos.

Este “crecimiento acelerado del mundo urbano”, dijo Zurita, lleva a que hoy entre el 70 y 75 por ciento del consumo de energía se haga en las ciudades y a que entre el 70 y el 75 por ciento de los desechos que se producen diariamente en el mundo, tengan su origen también en los centros urbanos.

Coincidió con sus colegas en que los presupuestos para la cultura en los países de la región han ido mermando de forma preocupantemente progresiva y demandó que se incrementen los recursos públicos en porcentajes suficientes para llevar al cabo la actividad cultural. También se pronunció por procurar que la visión de la gestión cultural sea innovadora, así como por la reivindicación de la cultura como un mecanismo para contrarrestar las violencias urbanas.

El foro fue coordinado por Marisol Schulz, directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).